No soy una tibia.
El fin de semana le dije a alguien, alguien importante para mi y de mi entera confianza, en una especie de confesión, que sentía que podía catalogarme en la lista de los “tibios”, porque no estaba tomando un partido sobre la situación actual de nuestro país, y en redes sociales casi que es una obligación hacerlo, pero que importa lo que yo piense o no, al final mis seguidores no llegan ni a mil; son mis amigos, conocidos, o personas que han cruzado por mi vida en algún momento y deben conocer mi posición, ¿o no?…
Ha sido duro realmente, a veces quisiera gritar que quiero que todo esto pare, que no quiero mas violencia, que en medio de mi egoísmo por vivir en una burbuja “cómoda” quiero volver a salir con tranquilidad, ir a montar en bicicleta, y viajar sin ninguna dificultad. Pero no lo niego, hay momentos en los que digo que todo esto debe seguir, que el país debe despertar y justifico de una u otra forma todo lo que esta pasando.
Pero como no reconocer que todo es consecuencia de las abismales diferencias que hay en este país, cada vez la clase media es menos visible, aquí tristemente solo hay pobres y ricos con una brecha cada vez más amplia. Pero como digo yo esto, o cómo me atrevo a decir algo así en redes sociales, o en una conversación cotidiana, cuando yo tengo casa, comida, carro, comodidades, me siento incluso culpable… y tampoco me siento orgullosa de no ser lo suficientemente valiente para salir a reclamar por los derechos de los demás y por el futuro de mi familia. No me siento orgullosa de eso, y diciendo esto por supuesto queda claro que apoyo las movilizaciones, movilizaciones fuertes, movilizaciones con carácter, pero NO violentas. La violencia ha sido lo natural en este país donde nacimos, con seguridad solo creara más odio, mas rabia, que es al final lo que siente cada frente involucrado en este conflicto, un conflicto que había demorado mucho en estallar.
Mientras escribo esto escucho la noticia de la muerte de Lucas Villa, y no saben como me ha afectado esto, supongo que a ustedes también al final es un colombiano más que perdió su vida luchando por nuestros derechos. Pero, no debería dolernos solo Lucas, deben dolernos todos: Nicolás Guerrero, el capitán Jesús, todos...sin importar si son de un lado o del otro. Porque efectivamente duele ver como la policía ataca a los jóvenes que llevan más de 13 días en las calles protestando por lo que seguramente ellos, los policías, también padecen: DESIGUALDAD. Pero también duele ver policías, colombianos al final, sin dormir, sin comer, cargando con uniformes indolentes con sus cuerpos, en las calles en extensas jornadas en el cumplimiento de sus funciones. Se pasan? Algunos tal vez si, nada es justificable, ningún acto violento lo es, pero es lo que este gobierno quiere, fragmentar, dividir, dejar que nos hundamos en una guerra entre nosotros mismos, entre jóvenes sin educación, sin trabajo, sin comida y contra las Fuerzas Armadas con sueldos irrisorios, sin educación, con políticas equivocadas en su formación…Qué podemos pedir? Al final todos en algún momento hemos hecho caso, seguimos las corrientes, no somos críticos y terminamos haciendo lo que hacen los demás.
Esto parece una película, todos perdemos, todos sufrimos, pero adivinen quien no lo hace… sí, el gobierno, los políticos, que no conformes con sus inimaginables salarios roban, desangran nuestro país. Escuche que las perdidas por el paro no llegan ni a la mitad de lo que cuesta la corrupción en Colombia, pueden creer esto? Ese es el verdadero mal de nuestro país, es lo que ciertamente no deja avanzar un país lleno de gente pujante, trabajadora, creativa, emprendedora, que lucha por sus familias, por su futuro y que hoy esta despertando.
Yo no creo que en las verdades absolutas, menos en un mundo lleno de colores. Pero lo cierto, es que esto esta costando lagrimas de sangre a familias enteras y aún así el gobierno no reacciona y no lo va hacer, hasta que estemos tan enfrentados entre nosotros mismos, que uno de los sectores le pida que accione su autoritarismo innato, el poder absoluto de sus fuerzas para acabar con el desorden y la violencia, que paradójicamente inicio por ellos y sus equivocadas decisiones. Y para entonces serán los salvadores, y será el punto de partida de su nueva campaña política. Las negociaciones, como diria mi mamá amanecera y veremos. (Amigos que trabajan para el gobierno, los aprecio y respeto, esta es mi opinión, la opinión de una persona con cero influencia, por favor déjenlo ir como eso: una opinión)
Y sí todo esto para decirles que no soy tibia, tal vez no publico historias o estados, no escribo, no reclamo, no salgo a marchar, pero sí me duele mi país, me duele el futuro de los hijos de mis hermanos, de mis primos, de mis amigos… Me duele un país donde somos más los buenos. Y aunque no debería, les diré porque no lo hago, no lo hago porque ya hay suficiente información, de un lado y del otro, y a veces el silencio es una manera diferente de alzar la voz.
Seguiré orando en mi silencio por que esto concluya, tenga un efecto, y que no gane un bando, sino que Colombia entera salga victoriosa. No merecemos continuar viviendo en estas condiciones, no merecemos ver gente muriendo de hambre, no merecemos ver gente muriendo por la delincuencia, ni muriendo por el precario sistema de salud que tenemos, no merecemos tener jóvenes sin educación, sin trabajo, sin oportunidades, NO LO MERECEMOS.
Andrea F.
Muchas gracias por compartir!
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