Todos queremos tener un Dani Martínez al lado, pero ¿no sería mejor SER un Dani Martínez?

 Por estos días estamos con el corazón dividido en emociones, por un lado un dolor profundo por más de un mes de manifestaciones cargadas de violencia, injusticias y una respuesta poco reactiva por parte del Gobierno Nacional. Pero por otro, orgullosos, sí ORGULLO, esa es la palabra que describe lo que sentimos por lo alcanzado por Egan Bernal y Daniel Martínez en el Giro de Italia 2021. El ciclismo siempre ha sido un deporte protagonista en Colombia, pero es que ahora lo sentimos más, porque los aficionados a esta disciplina han venido en ascenso, durante las largas cuarentenas por el Covid-19 muchos Colombianos decidimos comprar bicicleta y empezamos a experimentar lo retador de practicar el deporte más lindo del mundo, como dice Mario Sabato. Y así es, por lo menos yo viví este Giro intensamente, entendiendo la fuerza, la tenacidad, la disciplina que se debe tener para dar cada pedalazo y también la alegría, la felicidad, la emoción y la satisfacción que se siente al cumplir cada meta, casi que es una sensación indescriptible. 

 

Hoy Egan Bernal, el joven maravilla, nuestro orgullo Colombiano, nos infla el corazón por ser el rey de una de las carreras más importantes para el ciclismo en el mundo. Pero importante no es sólo lograrlo, sino también su papel en este reto, tiene solo 24 años y la madurez mental de un hombre de 50, la humildad que a muchos nos hace falta, una cabeza fría, una sensatez para hablar que no tiene comparación y sobretodo algo que debe ser ejemplo antes que nada, un agradecimiento infinito por cada persona que lo ha apoyado a llegar a lo más alto del ciclismo mundial. 

 

Pero resulta, que alguien más robo las miradas del mundo y el protagonismo de este Giro; Daniel Martínez, el loco le dicen, aunque no entiendo porqué, porque yo lo que veo es al joven más cuerdo del mundo. Dani fue a hacer su trabajo, sí su trabajo como gregario de su líder Bernal, pero nos conmovió, logró que todos viéramos en él a ese amigo, hermano, compañero, socio, pana, parcero que nos saca del hueco, nos impulsa, que pese a su propio dolor, cansancio, o dificultad nos motiva a seguir. Y es que justo el día que Egan más sufría, donde su cabeza le estaba haciendo pasar el peor momento de la carrera, ahí estaba su gregario de lujo, su amigo y un compatriota que al otro lado del mundo estaba diciéndole: “oye no te rindas, vamos!” Y bien, es así, exactamente así es como quisiéramos que fuera la gente que nos rodea. Leí muchos comentarios que decían: “necesito muchos Dani Martínez en mi vida” o “Gracias a Dios tengo muchos Dani Martínez a mi al rededor” pero extrañamente no leí o escuché a nadie decir que quería ser como nuestro gran Dani, y es ahí donde cuestione nuestra mentalidad siempre egoísta, porque eso somos siempre, egoístas y aunque no está mal, porque al final nuestra prioridad siempre debemos ser nosotros mismos, si que tendría mucho más valor interiorizar el ejemplo que nos deja Daniel, que con humildad y amor lo dio todo para conseguir la victoria no solo de su líder, sino de todo un equipo. Y así, recibir de vuelta las consecuencias al instante, porque no solo ayudo a ganar a Egan, no solo logro quedar en el top 5, sino que ahora tiene el reconocimiento, amor y respeto de Colombia y el mundo entero. 

 

Y bueno, si, que rico estar rodeados de gente así; buena onda, con la energía arriba, que te alienten, que te motiven, que no te dejen morir como decimos en Colombia, pero qué  valeroso sería que todos fuéramos como él en algún momento de nuestras vidas, que sacrificáramos algo de nosotros por la persona que está al lado, esa persona que probablemente nos necesita. Que valor tiene, que a pesar de nuestro dolor, nuestras lágrimas y nuestras dificultades, aumentáramos nuestro nivel de empatía, y pudiéramos ayudar a alguien que también la está pasando mal, ese sentimiento de satisfacción no tendrá precio. Y es que hoy Daniel, tiene capa y traje de súper héroe, porque cumplió su trabajo pero sobretodo, porque lo hizo con la entereza y el valor que solo un gran COLOMBIANO lo hubiera hecho. 

 

Gracias Dani MARTÍNEZ y gracias Egan, gracias campeones. 

 

Yo quiero ser el Dani Martínez en la historia de alguien ¿y tú?

 

Andrea F. 

 

Comentarios

  1. Siempre me toca ser el Daniel martinez..:) un papel que a pocos les gusta.

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  2. Daniel Martínez, es el ejemplo que un líder es más fuerte cuando se cuenta con un coequipero cuya única preocupación es servir generosamente!!!. Gracias Andrea, por esta reflexión. Me llegó al corazón.

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  3. Grandes palabras, con una profundidad admirable, con mucha lógica y coherencia pues es cierto el reproche que haces, siempre pensamos en que queremos tener a ese alguien al lado, pero nunca pensamos que podríamos ser ese dani para alguien, te felicito!!!

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